Ilustración de un grafo de red que resalta una ruta de transacciones rastreada

Una blockchain pública registra cada transacción de forma permanente, y esa es precisamente la propiedad que hace posible el rastreo. Los fondos pueden moverse, dividirse o convertirse, pero el registro de cada una de esas acciones sigue siendo visible. El trabajo de rastreo consiste menos en encontrar un rastro oculto y más en interpretar correctamente un rastro que ya es público.

Agrupar direcciones que se comportan como una sola entidad

Un solo robo rara vez permanece en una única billetera. Los investigadores utilizan técnicas de clustering, patrones en la forma en que las direcciones gastan en conjunto o en cómo se devuelve el cambio, para agrupar direcciones que muy probablemente pertenecen a la misma persona o servicio, incluso cuando ninguna dirección individual llega a estar directamente etiquetada. Con el tiempo, esto produce un mapa de comportamiento en lugar de una simple línea del punto A al punto B.

Reconocer las señales de una ofuscación deliberada

Fondos divididos en muchas transferencias pequeñas, convertidos entre distintos activos, o enrutados a través de una red adicional son señales comunes de que alguien intenta dificultar el seguimiento del rastro. Ninguno de estos pasos borra el registro subyacente. Añaden fricción y saltos adicionales, razón por la cual un rastreo puede llevar tiempo real incluso cuando el destino finalmente se identifica.

Punto clave

El rastreo produce un relato documentado y defendible de hacia dónde fueron los fondos. Por sí solo, no garantiza que los fondos regresen. Ese resultado depende de lo que ocurra después de que el rastro termine en un servicio identificable.

A dónde suele llevar un rastreo

El punto final de un rastreo útil suele ser un servicio regulado, con mayor frecuencia un exchange, donde los fondos se convirtieron nuevamente a una forma utilizable. Ese es el punto en el que un caso bien documentado y una solicitud legal pueden convertir un rastreo en algo más que un registro: una retención, un congelamiento o, en algunos casos, fondos devueltos a la víctima.

forense blockchainrastreo de fondosinvestigaciones cripto

Artículos relacionados

Las primeras 24 horas tras descubrir un robo de criptomonedas Qué cambia cuando un rastro cripto cruza fronteras